Los papás siempre queremos que nuestro hijo esté siempre alegre y feliz, pero debemos aceptar que no siempre va a ser así. Nuestro bebé tiene que iniciar un enorme proceso de aprendizaje y para ello no solo estará contento, sino que lo compartirá con el enfado, la tristeza …etc.
La forma más evidente por la que nos damos cuenta es a través de las sonrisas de nuestro bebé,que a medida que vaya creciendo le irá sumando los gestos, saltos, y esos grititos que nos contagian su alegria.
Pero la importancia de la alegría va más allá, ya que ayuda a nuestro bebé a generar oxitocina y endorfinas que reforzarán su sistema inmunológico. A nivel social aprenderá la empatía y también le hará más fácil y gratificante sus procesos de aprendizaje.
En nuestra clínica de osteopatía pediátrica en Alicante podemos estudiar tu caso y tratarlo satisfactoriamente.

